
Hace dos días un viejo camarada , me dijo que por fin había llegado a mi “cenit” político, después de tantas desilusiones y esperanzas frustradas, Yo la verdad no supe que responderle salvo ponerle una mueca de extrañeza, de no saber muy bien a que se refería. Después ya de vuelta a casa me senté en la butaca e intente leer un poco, aprovechando la noche estrellada que me brindaba el cielo, pero no me daba concentrado, en mi cabeza solo se repetía la frase del viejo camarada, decidí entonces servirme un buen vaso de Lambrusco e intentar racionalizar su observación.
Como debería tomarme tan rotunda apreciación, acaso era un halago, o un reproche por no haberlo hecho antes, era yo por lo tanto una joven promesa eterna que por fin se supone que eclosionaba, o es que se supone que no doy para mas y por eso estoy en mi “cenit”, la verdad es que no se que pensar, que complicado es estar en el “cenit”.
Me serví otra copa de lambrusco para seguir disertando conmigo mismo como un buen aprendiz de sociopata, y que obligaciones supone en teoría tiene estar en el cenit?, que significa esto?, que apartir de ahora estaré mas observado y deberé dar un ejemplo diario de comportamiento y militancia. La verdad es que todo esto no me hace ni pizca de gracia, yo siempre he estado contento con mi posición de militante recalcitrante, de estos protestones que no se callan ante los comités, que no temen llamar reformista a ningún secretario, y que de diplomacia no sabe una puta mierda, en resumidas cuentas un cabron que no se calla ni debajo del agua.
Yo no puedo ni debo estar en el cenit de nada, reitero toda mi vida he sido la base y en ella me pienso quedar, hay estoy contento rodeado de mi gente, militantes de la calle que llevan con orgullo su pensamiento, que portan firmemente la roja bandera en su día a día, que no andan en extraños juegos de subterfugios y pactos. En ningún caso yo sirvo para esto, si algún pacto dependiera de mí estaría perdido no sé ser moderado, ni políticamente correcto, soy ortodoxo hasta la desfachatez, y a estas alturas del juego no pienso cambiar. Si estar en el “cenit” para este viejo camarada, es estar en algún comité como colaborador, organizador o propulsor estaré en el cenit de mi militancia de base claro esta, ahora si para este viejo camarada estar en el “cenit” supone que tome posiciones dirigentes, que juegue a portavoz, o negociador que no cuente conmigo, no soy capaz reitero de morderme la lengua, y mucho menos capaz de alejarme de mi querida vanguardia militante, por lo tanto me parece que me seguiré considerando eternamente un militante recalcitrante, una eterna promesa para mis dirigentes, ese es mi sitio y hay me quiero quedar.
PD: Lo de la foto de Honecker no tiene nada que ver pero bueno tengo ganas de dedicarle una entrada y en breve lo hare asi va como adelanto
