miércoles, 18 de marzo de 2009

brindis por los presos por los muertos por los que ya no estan




Levanto la copa y brindo conmigo mismo y con todos los míos que no están aquí, brindo con ellos por mi tierra, por nuestra tierra, por ese cacho de mapa verde y altas montañas que un día nos vio nacer, brindo por el bramido del mar al chocar contra las rocas, brindo por la torre de piedra sobre la cabeza del tirano gerion, brindo por las noches sin tregua por los amaneceres oscuros, por las eternas bretemas, pero sobre todo brindo por que vuestros ojos, ahora tan lejanos tan sumidos en angustia y dolor, puedan volver a ver pronto lo que los míos ahora ven.
Pero en este brindis quiero ir mas allá, quiero extenderlo mas lejos de mi frontera natural, quiero llevarlo al fin del mundo o del universo, me da igual meco que Cádiz, Ceuta que Burgos me es indiferente, se que desde cualquiera de esos barrotes habrá una mirada que mire para donde estoy yo ahora, se que habrá alguien imaginándose lo que pasa aquí, en este trozo de tierra por el que un día quiso y decidió morir.

Marx decía que somos apatridas y estoy de acuerdo , seremos apatridas cuando tengamos patria mientras tanto seremos patriotas sin patria, ya se que suena raro es incluso contradictorio, pero que cojones que más da que lo sea si es verdad.
Hoy amigos os brindo este pensamiento, mis queridos vecinos que hace tanto que ya no os veo bueno, miento os veo en los carteles que algunas veces aun se pegan en el barrio, que tiempos aquellos, recuerdo de noches en blanco queriendo cambiar mundo, yo pensaba en como hacerlo mientras vosotros decidíais hacerlo.
Esa era nuestra diferencia yo como mucho aprendiz de militante vosotros como poco eje de vanguardia, que se le va hacer si siempre fui un cobarde que prefería escudarse detrás de las palabras a empuñar algo mas allá de una pluma o un lápiz, ahora recuerdo mas que nunca esas calles manchadas, esas noches de borrachera, cantando por la calle canciones y lemas, al día siguiente la resaca y al siguiente mas siempre ya faltaba alguien.
Fuimos un barrio orgulloso en una tierra amedrentada, fuimos el hervidero y casa cuna de la ultima vanguardia republicana, cuando todos creían que los golpes solamente vendrían de las tierras euskaldunas, hay aparecimos nosotros , o mas bien vosotros, tricolor estrellada, métodos de guerrilla, nuestra pequeña y mal estructurada red rose.